Análisis grafológico personal

El análisis grafológico consiste en la mediación y la clasificación de todos los rasgos de la escritura, teniendo en cuenta una serie de elementos que nos proporcionan una información vital para efectuar el informe grafológico. Estos elementos son importantes para llevar a cabo un profundo análisis de la personalidad.

El orden nos indica la capacidad de adaptación que tiene una persona; la dimensión nos transmite la expansión de las tendencias, los impulsos y las necesidades; la presión mide la fuerza de las tendencias del instinto, del sentimiento y de la voluntad; la forma nos aporta la voluntad creativa e individualidad que cada sujeto posee; la rapidez, la capacidad que uno tiene de reaccionar en cualquier situación; la dirección nos indica el estado anímico; la inclinación de la escritura refleja en qué medida el sujeto siente la necesidad de contacto con los demás; la continuidad nos transmite el grado de unión y de estabilidad en las ideas, y, por último, los gestos-tipo son aquellos rasgos individuales que siempre persisten a lo largo del tiempo y que forman parte de uno mismo, que no se pueden evitar.

El análisis grafológico personal te ayudará a conocerte más a ti mismo y a descubrir cómo puedes lograr tus metas, potenciando tus recursos y a saber cómo actuar en diferentes circunstancias.